Publicado en Diabetologia, un consenso internacional establece recomendaciones para implementar el tamizaje de autoanticuerpos de islotes en población general y detectar diabetes tipo 1 antes de su presentación clínica, con énfasis en reducir la cetoacidosis y facilitar el acceso temprano al seguimiento y a terapias modificadoras de la enfermedad.

Un nuevo consenso internacional propone ampliar el tamizaje de autoanticuerpos de islotes pancreáticos a la población general, con el objetivo de identificar la diabetes tipo 1 (DM1) antes de que aparezcan síntomas. Más del 85% de las personas que desarrollan DM1 clínica no tienen antecedente familiar, por lo que limitar el tamizaje a grupos de alto riesgo dejaría sin identificar a la mayoría de los casos.

¿A qué edad realizar el tamizaje?

El consenso recomienda realizarlo en población general:

  • 2–4 años
  • Si es negativo, repetir entre los 6–8 años
  • Repetir nuevamente entre los 10–15 años
  • Los niños que nunca han sido evaluados pueden incorporarse al esquema en la primera oportunidad disponible.

¿Qué se debe medir?

Actualmente se utilizan cuatro autoanticuerpos principales:

  • Autoanticuerpos contra insulina (IAA)
  • Anti-GAD65 (GADA)
  • Anti-IA-2 (IA-2A)
  • Anti-ZnT8 (ZnT8A)

La presencia de dos o más autoanticuerpos confirmados permite identificar la autoinmunidad característica de las etapas iniciales de DM1. El consenso propone confirmar los resultados mediante diferentes pruebas y muestras consecutivas para reducir falsos positivos.

¿Qué significa un resultado positivo?

Un solo autoanticuerpo: no establece el diagnóstico de DM1 en etapa temprana. Puede requerir seguimiento o repetición del estudio, particularmente en niños pequeños o personas con antecedentes familiares o personales de enfermedad autoinmune.

Dos o más autoanticuerpos confirmados: indican autoinmunidad de islotes y requieren estadificación metabólica y seguimiento. La etapa 1 corresponde a múltiples autoanticuerpos con normoglucemia; la etapa 2, a autoimunidad acompañada de disglicemia; y la etapa 3, a hiperglucemia clínica, habitualmente con síntomas.

¿Por qué detectar la DM1 antes de los síntomas?

El beneficio más inmediato es disminuir la presentación con cetoacidosis diabética. En programas de seguimiento de niños identificados en etapas tempranas, la frecuencia de cetoacidosis al llegar a DM1 clínica se ha reducido a alrededor de 3–5%, frente a cifras que pueden superar el 20–40% en población no tamizada.

Además, el diagnóstico temprano permite educar a pacientes y familias, vigilar la progresión, iniciar insulina de manera más programada y valorar acceso a terapias modificadoras de la enfermedad. Teplizumab, por ejemplo, ha demostrado retrasar la progresión de DM1 etapa 2 a etapa 3 una mediana aproximada de 2.7 años.

Fuente:
Ziegler AG, Rewers MJ, Achenbach P, et al. International consensus guidance for general population screening for islet autoantibodies to diagnose early-stage type 1 diabetes: a nominal group technique process. Diabetologia. 2026.