Una aplicación utilizada por millones de personas para monitorear el sueño podría convertirse en una herramienta complementaria para la vigilancia epidemiológica de enfermedades respiratorias. Investigadores en Reino Unido encontraron que los datos anónimos de tos registrados por la aplicación Sleep Cycle reflejan con notable precisión los aumentos y descensos de casos de influenza y COVID-19, lo que plantea un nuevo enfoque de salud digital para detectar brotes de forma temprana.

El estudio analizó millones de registros de tos nocturna captados por los teléfonos inteligentes de usuarios en distintas regiones del Reino Unido. Al comparar esta información con los datos oficiales de vigilancia, los investigadores observaron que el incremento en la frecuencia de la tos coincidía —e incluso podía anticipar— los picos de circulación viral de influenza y SARS-CoV-2.

A diferencia de los sistemas tradicionales, que dependen de consultas médicas, pruebas diagnósticas o reportes institucionales, las aplicaciones de salud podrían generar información en tiempo casi real sobre síntomas presentes en la comunidad, incluyendo personas que no buscan atención médica.

Sin embargo, los autores subrayan que la tos registrada por una aplicación no constituye un diagnóstico clínico. La tos puede asociarse con múltiples condiciones respiratorias —desde infecciones virales hasta asma, EPOC o alergias—, por lo que estos datos deben interpretarse como un indicador poblacional y no como una herramienta diagnóstica individual.

La incorporación de datos provenientes de dispositivos y aplicaciones de uso cotidiano podría fortalecer la vigilancia de enfermedades respiratorias, especialmente durante temporadas de influenza o ante la aparición de nuevos virus. Además, ofrece la posibilidad de identificar cambios en la transmisión con mayor rapidez y orientar decisiones de salud pública.

El reto ahora será validar este modelo en diferentes poblaciones y sistemas de salud, así como garantizar la protección de los datos personales y la transparencia en el uso de información generada por los usuarios. Para la práctica médica, esta investigación refuerza una tendencia creciente: las tecnologías de consumo pueden aportar señales útiles para la vigilancia epidemiológica, siempre que complementen —y no sustituyan— los métodos clínicos y de laboratorio.

Referencia:
1. Irons T, Carlsson E, Tang M, Mellor J, Rubin C, Allen A, et al. Nocturnal cough as a syndromic surveillance signal for respiratory illness in England. medRxiv [Preprint]. 2026 Jul 21. https://www.medrxiv.org/content/10.64898/2026.07.20.26357937v1