Publicado en Nature Reviews Endocrinology, una revisión analiza los factores asociados, el tratamiento y las posibles consecuencias a largo plazo de los síntomas vasomotores graves durante la menopausia.
Los síntomas vasomotores, principalmente sofocos y sudoración nocturna, afectan aproximadamente al 70% de las mujeres durante la peri y posmenopausia, y cerca de un tercio presenta síntomas moderados o graves. Su frecuencia y severidad pueden variar considerablemente entre mujeres y también según factores raciales, étnicos y socioeconómicos.
Además de afectar el sueño, la salud mental, la capacidad laboral y la calidad de vida, evidencia emergente relaciona los síntomas vasomotores graves con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2, además de posibles asociaciones con deterioro cognitivo y salud ósea. Sin embargo, aún no se ha demostrado que tratar los sofocos reduzca estos riesgos a largo plazo.
La terapia hormonal de la menopausia continúa siendo el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores graves cuando está indicada. También han surgido alternativas no hormonales, como los antagonistas de los receptores de neuroquinina, capaces de disminuir la frecuencia y severidad de los sofocos y potencialmente mejorar el sueño y la calidad de vida relacionada con la menopausia.
Los autores enfatizan que la terapia hormonal debe utilizarse para el tratamiento de síntomas menopáusicos y no como strategia de prevención primaria o secundaria de enfermedades crónicas. Se necesitan más estudios para determinar si los síntomas vasomotores graves representan únicamente un marcador de riesgo o participan directamente en el desarrollo de enfermedad cardiometabólica.
Fuente:
Hickey M, Huguenin A, Chung HF, Mishra GD. Risk factors, management and consequences of severe menopausal vasomotor symptoms. Nat Rev Endocrinol. 2026;22:404–415.