Este consenso clínico publicado por la European Association of Preventive Cardiology de la ESC y el American College of Cardiology plantea un enfoque específico para evaluar y manejar hallazgos cardiovasculares anormales en atletas de alto rendimiento mayores de 35 años.
La actividad física habitual y el entrenamiento regular reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular, mortalidad cardiovascular y mortalidad total. Sin embargo, en atletas masters, definidos como personas de 35 años o más que entrenan de manera habitual, exceden las recomendaciones generales de actividad física y participan en competencias con objetivos de rendimiento, el alto nivel de condición cardiorrespiratoria no elimina la posibilidad de desarrollar factores de riesgo o enfermedad cardiovascular.
Este consenso clínico aborda un escenario cada vez más frecuente: atletas adultos con hallazgos cardiovasculares anormales, como fibrilación auricular, bradiarritmias, arritmias ventriculares, aterosclerosis coronaria, dilatación aórtica, fibrosis miocárdica y miocardiopatía arritmogénica inducida por ejercicio. La evaluación clínica puede ser compleja porque muchas guías actuales se basan en datos de pacientes sedentarios y sintomáticos, lo que limita su aplicación directa en individuos altamente entrenados.
El documento destaca que los atletas masters pueden tener presentaciones clínicas distintas, mayor resistencia a iniciar tratamiento farmacológico y un uso creciente de datos provenientes de dispositivos wearables, que pueden aportar información útil pero también generar retos diagnósticos. Además, la evidencia disponible sugiere que algunas alteraciones, como arritmias auriculares, calcificación coronaria, dilatación aórtica y realce tardío con gadolinio sugestivo de fibrosis miocárdica, pueden observarse con mayor frecuencia en atletas con exposición prolongada a ejercicio de alta carga.
La principal implicación clínica es que los hallazgos cardiovasculares en atletas masters no deben interpretarse automáticamente como adaptaciones benignas al ejercicio, pero tampoco deben manejarse con los mismos criterios que en pacientes sedentarios. El consenso propone un enfoque individualizado, basado en el tipo de alteración, síntomas, carga de entrenamiento, riesgo cardiovascular global, objetivos deportivos y pronóstico, al mismo tiempo que subraya la necesidad de estudios longitudinales, registros internacionales y ensayos clínicos específicos en atletas para desarrollar recomendaciones más sólidas.
Fuente:
1. Eijsvogels, T, Kim, J, Aengevaeren, V. et al. Masters Athletes With Abnormal Cardiovascular Findings: A Clinical Consensus Statement of the European Association of Preventive Cardiology of the ESC and the American College of Cardiology. JACC. null2026, 0 (0) .