El mercado ilegal de dispositivos médicos representa un reto que va más allá de las pérdidas económicas para la industria: puede convertirse en un problema de seguridad del paciente, especialmente cuando los productos carecen de trazabilidad o llegan a los servicios de salud a través de canales no autorizados.
Durante el Foro de Ética y Cumplimiento AMID 2026, la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID) alertó sobre los riesgos asociados con la comercialización irregular, la corrupción y la falta de mecanismos adecuados para rastrear los dispositivos a lo largo de la cadena de suministro.
Para los profesionales de la salud, uno de los principales problemas es la dificultad para conocer con certeza el origen, las condiciones de almacenamiento, el manejo y el recorrido de un dispositivo antes de llegar al paciente. Esta información adquiere especial relevancia cuando se presenta una falla, una reacción adversa o un incidente relacionado con el producto, ya que una trazabilidad insuficiente puede dificultar la investigación y la identificación de responsabilidades.
El problema no se limita a productos falsificados. Entre los riesgos señalados se encuentran las importaciones realizadas fuera de los procedimientos establecidos, el robo de dispositivos durante su traslado o dentro de instituciones sanitarias y la circulación de equipos reacondicionados cuya procedencia no puede determinarse con claridad.
En México, el riesgo también se refleja en las alertas sanitarias recientes. El 21 de septiembre de 2026, COFEPRIS difundió avisos relacionados con el robo de dispositivos médicos pertenecientes a DKT de México y Becton Dickinson de México, entre otros productos y situaciones de riesgo sanitario.
Ante este escenario, la trazabilidad se convierte en una herramienta relevante para la práctica clínica. Contar con información verificable sobre los dispositivos utilizados puede facilitar la identificación de productos involucrados en incidentes, apoyar las acciones de vigilancia sanitaria y contribuir a una respuesta más rápida ante posibles riesgos.
La AMID plantea fortalecer controles internos, auditorías, documentación de operaciones, evaluación de riesgos, capacitación y mecanismos de denuncia a lo largo de toda la cadena de valor.
Para médicos y otros profesionales sanitarios, el reto consiste también en mantener una vigilancia adecuada sobre los dispositivos utilizados en la atención, particularmente cuando existen dudas sobre su procedencia, integridad o condiciones de uso. En un sector donde la tecnología interviene cada vez más en el diagnóstico, tratamiento y monitoreo, garantizar que los dispositivos sean seguros, legítimos y trazables forma parte de la protección integral del paciente.
Referencias:
1. Mercado ilegal amenaza a dispositivos médicos [Internet]. Ciudad de México: Siempre!; 2026 Sep 26 [citado 2026 Sep 30]. Disponible en https://www.siempre.mx/2026/09/mercado-ilegal-amenaza-a-dispositivos-medicos
2. Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario. Alertas sanitarias 2026 [Internet]. Nuevo León: Secretaría de Salud; 2026 [citado 2026 Sep 30]. Disponible en https://saludnl.gob.mx/regulacion-sanitaria/wp/index.php/alertas-sanitarias-2026