Publicada en Circulation, la primera guía dedicada al síndrome cardiovascular-reno-metabólico propone estadificar el riesgo, intervenir de manera temprana y coordinar el tratamiento de la obesidad, la diabetes, la enfermedad renal y cardiovascular.

La guía 2026 tiene como objetivo reconocer al síndrome cardiovascular-reno-metabólico (CKM) como un continuo clínico en el que se interrelacionan la adiposidad excesiva, los factores de riesgo metabólicos, la enfermedad renal crónica y la enfermedad cardiovascular. El objetivo es detectar a los pacientes desde fases tempranas, prevenir la progresión y favorecer la regresión del riesgo mediante cambios en el estilo de vida, pérdida de peso y tratamiento oportuno.

Uno de los ejes centrales de la guía es la estadificación del síndrome CKM. El estadio 0 corresponde a pacientes sin factores de riesgo; el estadio 1, a exceso o disfunción del tejido adiposo; el estadio 2, a la presencia de factores de riesgo metabólicos, enfermedad renal crónica o ambas; el estadio 3, a enfermedad cardiovascular subclínica en el contexto de CKM; y el estadio 4, a enfermedad cardiovascular clínica establecida. Este modelo permite entender al CKM como una trayectoria progresiva, en la que la intervención temprana puede modificar el curso clínico.

En los pacientes en estadios 0 a 3 se recomienda cuantificar el riesgo cardiovascular con las ecuaciones PREVENT, que estiman riesgo a 10 y 30 años de enfermedad cardiovascular ateroesclerótica, insuficiencia cardiaca y enfermedad cardiovascular total. Un riesgo cardiovascular a 10 años ≥20% constituye uno de los criterios para clasificar al paciente en estadio 3, mientras que un riesgo ≥7.5% ayuda a priorizar el uso de terapias farmacológicas. Además, la guía recomienda evaluar de forma rutinaria factores metabólicos, función renal, índice de masa corporal, circunferencia de cintura y determinantes sociales de la salud, así como buscar de manera selectiva MASLD, apnea obstructiva del sueño y preinsuficiencia cardiaca.

En cuanto al tratamiento, la guía enfatiza una estrategia interdisciplinaria con un responsable de coordinar la atención. Se prioriza el tratamiento del sobrepeso y la obesidad con cambios en el estilo de vida, fármacos antiobesidad y cirugía metabólica cuando se requiera. En diabetes tipo 2 se recomienda el uso de inhibidores SGLT2 y terapias basadas en GLP-1 por sus beneficios cardiovasculares y renales. En enfermedad renal crónica, el abordaje incluye inhibidores del sistema renina-angiotensina, SGLT2 y, en casos seleccionados, antagonistas no esteroideos del receptor mineralocorticoide o terapias GLP-1. En conjunto, la guía propone sustituir el manejo fragmentado por una atención integral y centrada en el paciente.

Fuente:
1. Ndumele CE, Rodriguez F, Dixon DL, Khan SS, Mukherjee D, Bajaj M, et al. 2026 AHA/ACC/ADA/ASN guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of cardiovascular-kidney-metabolic syndrome: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2026 Jun 9.