Un estudio de cohorte publicado en American Journal of Preventive Medicine encontró que los productos de tabaco calentado aumentan el riesgo de diabetes tipo 2 tanto como el cigarro convencional.

Los productos de tabaco calentado se han promovido como alternativas potencialmente menos dañinas que los cigarrillos convencionales; sin embargo, la evidencia sobre sus efectos metabólicos aún es limitada. En este estudio de cohorte prospectivo, realizado dentro del Japan Epidemiology Collaboration on Occupational Health Study, se evaluó la asociación entre el uso de productos de tabaco calentado y la incidencia de diabetes tipo 2 en 29,584 trabajadores sin diabetes al inicio del seguimiento. La cohorte estuvo compuesta principalmente por hombres, con edad media de 45.9 años.

Los participantes fueron clasificados según su patrón de consumo de tabaco: nunca fumadores, exfumadores, fumadores exclusivos de cigarrillos, usuarios exclusivos de productos de tabaco calentado y usuarios duales de cigarrillos y productos de tabaco calentado. Durante 140,797 persona-años de seguimiento, se identificaron 2,141 casos incidentes de diabetes tipo 2 mediante revisiones de salud realizadas entre 2019 y 2025. La incidencia fue mayor entre quienes utilizaban productos de tabaco, con tasas de 18.5 a 21.7 casos por 1,000 persona-años, frente a 11.3 casos por 1,000 persona-años en quienes nunca habían fumado.

En comparación con quienes nunca habían fumado, el riesgo de diabetes tipo 2 fue mayor en usuarios exclusivos de productos de tabaco calentado, usuarios duales y fumadores exclusivos de cigarrillos, con HR de 1.61, 1.76 y 1.53, respectivamente. Entre las personas con antecedente de tabaquismo, el uso exclusivo de productos de tabaco calentado mostró un riesgo comparable al tabaquismo convencional, sin evidencia de reducción observable del riesgo durante el periodo de seguimiento. Además, se documentó una relación dosis-respuesta entre el consumo diario de productos de tabaco y el riesgo de diabetes en todos los grupos de uso.

Estos hallazgos sugieren que los productos de tabaco calentado no deben considerarse metabólicamente inocuos ni una estrategia claramente asociada con menor riesgo de diabetes tipo 2 frente al cigarro convencional. El estudio refuerza la necesidad de seguimiento longitudinal, vigilancia epidemiológica y mensajes de salud pública que eviten posicionar estas alternativas como seguras desde el punto de vista cardiometabólico.

Fuente:
Hu H, Nakagawa T, Honda T. Association of Heated Tobacco Product Use With Risk of Type 2 Diabetes. American Journal of Preventive Medicine, 2026; 71.