Publicado en Nature Reviews Disease Primers, este nuevo Primer revisa el síndrome de intestino irritable (SII) como un trastorno de la interacción intestino-cerebro, caracterizado por dolor abdominal recurrente asociado con cambios en el hábito intestinal y sin una enfermedad estructural identificable; se estima que afecta aproximadamente al 4–11% de la población mundial.
El SII se entiende actualmente como una enfermedad heterogénea y multifactorial, relacionada con alteraciones en la motilidad gastrointestinal, hipersensibilidad visceral, permeabilidad intestinal, activación neuroinmune, microbiota y metaboloma, amplificación central del dolor, estrés y regulación autonómica.
El diagnóstico debe ser positivo y basado en criterios clínicos, en lugar de convertirse en una búsqueda extensa de diagnósticos de exclusión. En ausencia de datos de alarma, los estudios complementarios deben seleccionarse de acuerdo con el fenotipo y el contexto clínico.
El tratamiento debe individualizarse según el síntoma predominante y el subtipo de SII, combinando intervenciones dietéticas, farmacológicas y terapias dirigidas al eje intestino-cerebro.
El abordaje terapéutico suele ser escalonado: medidas generales y tratamientos dirigidos al síntoma como primera estrategia, seguidos de opciones específicas para SII con diarrea o estreñimiento cuando la respuesta es insuficiente.
Las intervenciones psicológicas dirigidas al intestino, incluida la hipnoterapia, forman parte del arsenal terapéutico y refuerzan el concepto de que el SII no es únicamente un problema gastrointestinal.
La relación médico-paciente y el establecimiento de expectativas realistas son relevantes, ya que la respuesta terapéutica es variable y con frecuencia requiere combinar estrategias.
Para la práctica clínica
El mensaje más importante del nuevo Primer es evitar el sobreestudio rutinario de pacientes con una presentación típica. Una historia clínica adecuada, la identificación de signos de alarma y la clasificación del síntoma predominante permiten orientar tanto los estudios como el tratamiento. El objetivo no es encontrar una única terapia para todos los pacientes, sino construir un manejo personalizado que integre síntomas intestinales, alimentación y eje intestino-cerebro.
Fuente:
Chang L, Corsetti M, Chey WD, Ford AC, Schmulson MJ, Shin A, et al. Irritable bowel syndrome. Nat Rev Dis Primers. 2026;12:64. doi:10.1038/s41572-026-00741-7.