Publicado en Gastroenterology, este consenso presentó los criterios Roma V para los trastornos intestinales e incorporó cambios relevantes en su clasificación, diagnóstico y abordaje clínico.
Los trastornos intestinales, anteriormente denominados trastornos funcionales intestinales, comprenden un espectro de enfermedades gastrointestinales crónicas caracterizadas por dolor o malestar abdominal, distensión y alteraciones del hábito intestinal. Roma V los clasifica en seis categorías: síndrome de intestino irritable, estreñimiento crónico, diarrea funcional, distensión abdominal funcional, trastorno intestinal no clasificado y estreñimiento inducido por opioides.
Uno de los principales cambios corresponde a los criterios diagnósticos del síndrome de intestino irritable. Roma V reincorpora el término malestar abdominal, que había sido eliminado en Roma IV, y reduce el umbral de frecuencia de los síntomas a dolor o malestar abdominal recurrente, pero no continuo, al menos tres días al mes durante los últimos tres meses. Además, los síntomas deben relacionarse con la defecación o acompañarse de cambios en la frecuencia o consistencia de las evacuaciones.
El documento mantiene la clasificación del síndrome de intestino irritable en cuatro subtipos según el patrón predominante de las evacuaciones: con estreñimiento, con diarrea, mixto y no clasificado. Para determinar el subtipo se recomienda utilizar la escala de Bristol y evaluar al paciente sin medicamentos que modifiquen el hábito intestinal.
Roma V también refuerza la importancia de realizar un diagnóstico positivo basado en los síntomas, en lugar de considerar el síndrome de intestino irritable como un diagnóstico de exclusión. En ausencia de signos de alarma, las pruebas deben ser selectivas y dirigidas por la probabilidad clínica de enfermedad orgánica, incluyendo enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca o colitis microscópica.
Fuente:
1. Corsetti M, Shin A, Lacy B. Bowel Disorders. Gastroenterology, 2026; 170, 1261-1282.