En un borrador de revisión pública de KDIGO, la actualización 2026 propone un marco continuo AKI/AKD y refuerza la detección temprana, la estratificación de riesgo y el seguimiento estructurado tras el evento agudo.

La guía KDIGO 2026 para lesión renal aguda y enfermedad renal aguda se encuentra actualmente en fase de revisión pública y representa una actualización del documento de 2012, ahora con una visión integrada de acute kidney injury (AKI) y acute kidney disease (AKD). Este cambio conceptual es relevante porque reconoce la continuidad entre lesión, recuperación incompleta y progresión a enfermedad renal crónica, y amplía el marco clínico más allá del episodio hospitalario inicial.

Uno de los mensajes más importantes del borrador es que el manejo no termina con la mejoría de creatinina o diuresis. KDIGO propone estratificar el riesgo al egreso hospitalario con herramientas validadas para identificar a los pacientes con mayor probabilidad de progresión a ERC y orientar quiénes se beneficiarían de seguimiento por nefrología. Además, recomienda reevaluar a los 3 meses la función renal y los marcadores de daño renal para documentar resolución, ERC de novo o empeoramiento de ERC preexistente. También sugiere revisar la pertinencia de reiniciar o introducir fármacos indicados por guías durante el egreso o dentro de los 3 meses posteriores al evento AKI/AKD.

En el terreno diagnóstico, el documento da mayor espacio a biomarcadores de daño tubular, particularmente en lesión renal inducida por fármacos, donde reconoce su utilidad para monitorización e, incluso, para apoyar la diferenciación mecanística en escenarios seleccionados. En paralelo, el borrador refuerza una postura más estricta frente a intervenciones sin beneficio renal demostrado: la dopamina a dosis bajas no debe utilizarse con la intención de prevenir o tratar AKI, ya que no mejora recuperación renal ni reduce necesidad de terapia de reemplazo renal y puede causar daño.

En conjunto, esta actualización preliminar desplaza el foco desde una definición aislada de AKI hacia un modelo longitudinal de lesión renal aguda, con mayor énfasis en continuidad asistencial, individualización terapéutica y transición ordenada hacia prevención secundaria de ERC. Dado que se trata de un public review draft, su contenido aún puede modificarse antes de la versión final, pero desde ahora perfila una guía más clínica, más transversal y más alineada con la práctica contemporánea.

Fuente:
1. KDIGO 2026 Clinical Practice Guideline for Acute Kidney Injury (AKI) and Acute Kidney Disease (AKD) Public Review Draft March 2026.