Publicado en Nutrition Reviews, este metaanálisis mostró que comer tarde se asocia con un incremento significativo del riesgo de obesidad, particularmente en adultos.
Los autores realizaron una revisión sistemática de PubMed, EMBASE y Cochrane Library para identificar estudios publicados hasta septiembre de 2025 que evaluaran la relación entre el horario tarde de alimentación y el riesgo de obesidad. Se incluyeron ocho investigaciones: tres estudios de casos y controles y cinco cohortes.
En el análisis conjunto, comer tarde se asoció con un aumento de 17% en el riesgo de obesidad (OR y HR combinados: 1.17; IC 95%: 1.03–1.34). Al analizar los estudios según su diseño, la asociación se mantuvo en las cohortes, con un incremento de 20% en el riesgo (OR y HR: 1.20; IC 95%: 1.04–1.38), mientras que en los estudios de casos y controles no se encontró una relación estadísticamente significativa (OR: 0.86; IC 95%: 0.49–1.50).
Los análisis por subgrupos también mostraron una asociación positiva en adultos, pero no en adolescentes. Estos resultados sugieren que el horario de consumo de alimentos podría influir en el riesgo de obesidad más allá de la cantidad total de energía ingerida.
Los autores concluyen que se requieren más estudios prospectivos en adolescentes y poblaciones occidentales. Aun con estas limitaciones, los hallazgos respaldan la importancia de considerar no solo qué y cuánto se come, sino también el momento del día en que se concentra la ingesta.
Fuente:
1. Yunseo Park, Heram Cho, Seung-Kwon Myung, Late Eating and Obesity: A Meta-Analysis of Observational Studies, Nutrition Reviews, 2026.