La guía destaca a los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina como tratamiento de primera línea para síntomas afectivos, con evidencia consistente de reducción clínica significativa tanto en síndrome premenstrual como en trastorno disfórico premenstrual. Se reconoce la eficacia de esquemas continuos e intermitentes durante la fase lútea, con buen perfil de tolerabilidad y bajo riesgo de síntomas de suspensión. En PMDD, fármacos como sertralina, fluoxetina y paroxetina cuentan con aprobación regulatoria, aunque la magnitud del beneficio puede variar según el esquema de dosificación.
Los anticonceptivos orales combinados representan una alternativa terapéutica relevante, especialmente en pacientes que buscan anticoncepción y control simultáneo de síntomas físicos y afectivos. Las formulaciones que contienen drospirenona son las más estudiadas y muestran mayor probabilidad de respuesta clínica, aunque su uso debe individualizarse considerando el perfil cardiovascular y trombótico de cada paciente.
Finalmente, la terapia cognitivo-conductual se consolida como una opción no farmacológica eficaz para los síntomas afectivos, con beneficios sostenidos tras la intervención. La guía enfatiza un abordaje individualizado y multimodal, integrando preferencias de la paciente, severidad de los síntomas y objetivos reproductivos, así como medidas de estilo de vida que complementan el tratamiento farmacológico.
Fuente:
1. Ortiz Worthington REastman LMAlexander JT. Management of Premenstrual Disorders. JAMA. Published online February 04, 2026.