Publicado en Cochrane Database of Systematic Reviews, un metanálisis de 2026 confirma que el ejercicio reduce los síntomas depresivos y muestra una eficacia comparable a la psicoterapia y al tratamiento farmacológico en adultos.
La depresión es una de las principales causas de discapacidad y mortalidad a nivel mundial. Aunque el tratamiento estándar incluye antidepresivos y psicoterapia, el ejercicio físico ha sido propuesto como una alternativa o estrategia complementaria. Esta revisión sistemática actualiza la evidencia previa mediante la inclusión de 73 ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron la efectividad del ejercicio en adultos con depresión, comparándolo con ausencia de tratamiento, intervenciones inactivas, psicoterapia, tratamiento farmacológico u otras intervenciones activas.
En los estudios que compararon ejercicio frente a ningún tratamiento o control, el ejercicio se asoció con una reducción moderada de los síntomas depresivos al final de la intervención, con un tamaño del efecto global significativo. Al restringir el análisis a estudios con menor riesgo de sesgo metodológico, el efecto se mantuvo, aunque con una magnitud menor, lo que refuerza la plausibilidad clínica del beneficio observado. La evidencia sobre el mantenimiento del efecto a largo plazo fue limitada y de baja certeza, debido a la escasez de seguimientos prolongados.
Al comparar el ejercicio con tratamientos activos, los resultados mostraron que no existen diferencias relevantes frente a la psicoterapia ni frente al tratamiento farmacológico en la reducción de los síntomas depresivos al final del tratamiento. Asimismo, la aceptabilidad del ejercicio fue similar a la de otras intervenciones, con tasas comparables de abandono y una baja frecuencia de eventos adversos, principalmente musculoesqueléticos, en contraste con los efectos secundarios reportados con antidepresivos.
En conjunto, esta actualización confirma que el ejercicio puede considerarse una opción terapéutica válida y segura para adultos con depresión, ya sea como intervención inicial o como complemento al tratamiento convencional. Sin embargo, los autores subrayan la necesidad de estudios futuros con mejor calidad metodológica, mayor seguimiento a largo plazo y análisis que permitan identificar qué tipo, intensidad y frecuencia de ejercicio son más efectivos según las características individuales de los pacientes.
Fuente:
1. Clegg AJ, Hill JE, Mullin DS, Harris C, Smith CJ, Lightbody CE, Dwan K, Cooney GM, Mead GE, Watkins CL. Exercise for depression. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 1. Art. No.: CD004366. DOI: 10.1002/14651858.CD004366.pub7. Accessed 28 January 2026.