Recientemente se publicaron en la revista Nutrients los resultados de un ensayo clínico aleatorizado que respalda la eficacia del consumo de linaza para mejorar parámetros metabólicos en pacientes con diabetes tipo 2.
La diabetes mellitus tipo 2 representa una de las principales amenazas para la salud pública del siglo XXI, y las estrategias preventivas han sido insuficientes para contener su crecimiento, el estudio realizado en Oaxaca, México, aporta evidencia relevante sobre el uso de alimentos funcionales como parte del manejo complementario de esta enfermedad.
Este ensayo clínico aleatorizado, con diseño paralelo, evaluó el efecto del consumo diario de 16 gramos de linaza durante tres meses en adultos con diabetes tipo 2. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a un grupo intervención (n = 82) o a un grupo control (n = 84), entre abril y junio de 2023. El protocolo fue aprobado por un comité de ética en investigación con seres humanos.
Los resultados mostraron una reducción significativa en los niveles de glucosa, colesterol total y triglicéridos en el grupo que recibió linaza (p < 0.001). Además, formar parte del grupo control se asoció con niveles más elevados de hemoglobina glucosilada, glucosa, colesterol total y triglicéridos, con coeficientes de correlación de Spearman altamente significativos (Rho entre 0.35 y 0.80; p < 0.001).
La linaza, rica en fibra soluble (pectina, gomas y glutamato) y lignanos con propiedades antioxidantes, parece ejercer su efecto benéfico a través de múltiples mecanismos: mejora la absorción de lípidos y carbohidratos, modula la microbiota intestinal, reduce el estrés oxidativo y la inflamación, e incluso estimula la síntesis de ácidos grasos poliinsaturados como EPA y DHA.
Este alimento funcional, además de ser accesible y culturalmente aceptado en regiones como Oaxaca, ofrece una alternativa terapéutica no farmacológica para mejorar el control metabólico en pacientes con obesidad, prediabetes o diabetes tipo 2. En este estudio, su consumo regular se asoció con mejoras clínicas y bioquímicas significativas.
En conclusión, la suplementación diaria con 16 g de linaza representa una estrategia efectiva, segura y de bajo costo que podría integrarse como parte del manejo nutricional en la práctica clínica, especialmente en entornos con recursos limitados.
Fuente:
López-Toledo S, et al. Flaxseed Improves Glucose and Lipid Metabolism in Mexican Subjects with Type 2 Diabetes: A Parallel Randomized Clinical Trial. Nutrients. 2025; 17(4):709.